Little Sprogs – un método basado en la comunicación para niños

Introducción

Desde hace más de 20 años decidí que el sistema convencional para aprender inglés no me satisfacía y comencé mi búsqueda para el “Santo Grial” de los métodos para aprender inglés.

En aquella época no había mucha oferta en el mercado, de hecho, internet apenas había empezado a ser ubicuo y no era tarea fácil encontrar una forma diferente de aprender inglés.

Al final encontré algo que me despertó el interés. Se llamaba el “Método Callan”, escrito por un inglés (Robin Callan) en los años 60. Era una forma de aprender inglés muy rígido en cuanto a la estructura de la clase. Había que hablar muy rápido, repetir las preguntas dos veces, empezar la primera parte de la respuesta de los alumnos antes que ellos, el contenido era muy anticuado.. en fin, unas cuantas cosas que yo veía que no encajaban con la dinámica de una clase que favorecía el aprendizaje del inglés. No obstante el sistema me encantó así que me pusé manos a la obra.

Adapté el método según mi criterio para la máxima eficacia y que, a la vez, fuese motivador y divertido. ¿El resultado? Una gran popularidad en mi localidad como profesor de inglés tanto para niños, adultos como en el sector del servicio empresarial.

Ha llovido mucho desde aquellos años y han surgido, no muchos sorprendentemente, pero algunas ramificaciones del Método Callan. He usado algunos de ellos pero ninguno me convenció del todo. Sé lo que les gusta a los alumnos – aprender lo antes posible con el mínimo esfuerzo, eso es un reto difícil y a mí me gustan los retos difíciles.

En 2010 nace la primera versión de Little Sprogs, sin ilustraciones, en blanco y negro, lo encuadernamos nosotros en las propias academias, una versión Beta en toda regla. Fue un éxito y me impulsó a seguir escribiendo hasta por donde voy ahora mismo que es el B1. Tanto para mi como para mis compañeros profesores, el hecho de tener un sistema para aprender inglés más eficaz y motivador para los niños que no depende tanto de la palabra escrita es un lujo en el aula.

Se podría decir que nuestro proyecto empresarial es un tanto arriesgado, pero yo siempre he tenido el interés de mis alumnos como la zanahoria para guiarme. Podría haber elegido los libros de Cambridge o de Oxford como la mayoría de las academias. No me malinterpretes, publican material didáctica muy bueno con muchísima calidad sin embargo yo había saboreado algo que, para mí, supera las limitaciones convencionales de aprender inglés.

¿Cómo funciona?

Como decimos en inglés “in a nutshell” (en pocas palabras), nuestros alumnos aprenden inglés a través de la conversación guiada del profesor. Introducimos vocabulario, explicamos el significado y creamos mini diálogos mediante preguntas y respuestas con palabras que ya sabemos y las nuevas. Cada clase está dividida en tres partes, repaso (mínimo 3o minutos), actividad (15 minutos) y nuevas palabras (15 minutos).

¿Por qué tanto repaso?

Para mí, es la clave del éxito del método. Bajo mi punto de vista, la mayoría de los alumnos que aprenden inglés en sistemas convencionales no terminan de dominar la materia. Hacen un examen al final del trimestre o el año y pasan a lo siguiente pero no tienen fluidez a la hora de hablar ni entienden el discurso a velocidad normal. Esto se debe a la falta de la práctica continua, cosa que no es fácil ejecutar con métodos tradicionales. Little Sprogs sigue un sistema muy estricto de repasos para asegurar que todos los alumnos han adquirido las destrezas necesarias antes de seguir nublando aún más la mente de los alumnos con conceptos nuevos. ¿De qué te sirve saber la inversión del tercer condicional si no sabes usar los presentes y pasados con rapidez en una conversación?

¿Es para todos?

Claro que no, puede haber alumnos que no se adaptan bien a un sistema para aprender inglés más intensivo. Los alumnos tienen que estar muy atentos en clase, muchas veces no tienen nada encima de la mesa. Eso requiere un esfuerzo más grande por parte del profesor porque no puede depender de un material para motivar a los alumnos, todo trabajo de motivación le toca a él. Por tanto no todos los profesores se adaptan bien a este método para aprender inglés. Hay que motivar, ser divertido, espontáneo, creativo y saber conectar con los alumnos durante una hora intensa de aprendizaje. Todos nuestros profesores reciben un curso de formación para saber cómo usar el método debidamente.

¿Y la tecnología?

Si que es cierto que muchas escuelas usan pizarras digitales y me parece muy bien. Muchos ni siquiera tienen libros, está todo en la tablet. Estoy al favor de complementar las clases con la tecnología pero no nos olvidamos que hablar inglés es un modo de comunicación y por tanto es una destreza, no una asignatura académica y las destrezas se perfeccionan a través de la práctica. He firmado un contrato de 10 años con un editorial (cuyo nombre no puedo revelar) para la distribución de Little Sprogs en España y toda Sudamérica y me exigen material para una plataforma online para que los alumnos pueden tener acceso a ejercicios adicionales. Esto me parece maravilloso y apoyo estas iniciativas como complementos a las clases de “la vieja escuela”.

Aquí os dejo un video de un alumno nuestro desde hace unos 4 años. Se ve claramente la fluidez que tiene y una pronunciación brillante.